Sarie Van Belle, PhD
Investigadora Asociada
Departamento de Antropología
Universidad de Texas en Austin
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Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad
Universidad Nacional Autónoma de México
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Co-Directora
Miku Conservación, A.C.
1. La Biología del Mono Aullador Negro
1.2. Historia de Vida
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El Ciclo de Vida
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La Infancia
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La Historia de Tití
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La Juventud
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Los Subadultos
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La Longevidad
El Ciclo de Vida
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Como logramos identificar consistentemente a los individuos en nuestros grupos de estudio, podemos seguir sus vidas. Esto nos permite registrar una serie de eventos que ocurre a lo largo de la vida de un mono aullador negro. Estos eventos se denominan "rasgos de la historia de vida" e incluyen patrones de crecimiento, edad de madurez, tasas de reproducción, longevidad, entre otros.
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Los primates, como cualquier otro mamífero, tienen un ciclo de vida que consiste en crecer hasta una determinada edad de madurez, tras la cual dejan de crecer y comienzan su vida reproductiva hasta morir. Entre los mamíferos, los primates tienen un ciclo de vida particularmente lento. Crecen lentamente, tienen edades más tardías en la primera reproducción, tienen baja fertilidad y una esperanza de vida más larga que muchos otros mamíferos. Nada más piensan en lo rápido que crece un perrito o gatito, así como las vacas, boregos y cabras. Historias de vida lentas también su observa en delfines, ballenas y elefantes. Los seres humanos, como miembro del orden de los primates, tienen la historia de vida más lenta con un período prolongado extremo de inmadurez. Además, los humanos pueden vivir más allá de su vida reproductiva y pasan por la menopausia (las mujeres) o la andropausia (los hombres).
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Un esquema del ciclo de vida del mono aullador negro

La Infancia
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Un mono aullador negro recién nacido comienza su vida permaneciendo cerca del vientre de su madre, amamantándose de su leche y aferrándose a su pelaje cuando ella se mueve. Generalmente, otros miembros del grupo, especialmente los jóvenes y las otras hembras adultas, sienten curiosidad por el recién llegado al grupo e intentan quitárselo a la madre para abrazarlo, frecuentemente acompañado de suaves llantos del bebé. Después del primer mes, el bebé comienza a moverse encima de su madre cuando ésta está descansando, y monta sobre la espalda de su madre cuando ésta se está moviendo, enrollando su pequeña cola alrededor de la base de la cola de su madre. En el segundo mes, el bebé comienza a explorar su entorno, alejándose de poco a poco de su madre durante los períodos de descanso. Observa de cerca los alimentos que come su madre y puede probar algunas hojas de las mismas ramas de las que se alimenta su madre, sólo para entender la esencia de este alimento sólido que será su dieta futura. Hacia el cuarto mes, el bebé comienza a viajar independientemente de su madre, pero viaja sobre su espalda cuando el grupo viaje rápido o por rutas difíciles. Durante los meses restantes de su infancia (= el primer año), el infante continúa desarrollándose lentamente, volviéndose cada vez más independiente de su madre, comiendo cada vez más alimentos sólidos, e interactuando cada vez más con los demás miembros de su grupo, especialmente tratando de unirse al juego con los otros jóvenes del grupo, de modo que alrededor de los 12 meses el bebé sea destetado y entra la etapa de la juventud.

Diferentes edades de crías en las etapas de infancia y juventud.
La Historia de Tití
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En uno de nuestros grupos de estudio, la madre de un macho infante desapareció cuando el tenía tan sólo seis meses y medio. No sabíamos si lo iba a lograr, porque a esa edad los bebés todavía dependen mucho de sus madres para viajar con el grupo, para obtener leche y para protección durante la noche. Afortunadamente, su hermana, que en ese momento solo tenía un año y ocho meses, se encargó de cuidar a su hermanito. El primer día sin su madre, el grupo comenzó a moverse de copa en copa, cruzando un río. El bebé se quedó atrás llorando por no saber por dónde y no poder cruzar las brechas entre las copas de los árboles. Su hermana ya había cruzado el río y no podía escuchar sus gritos de angustia por el ruido del rio. Estábamos preocupados por el pequeñito, pero suspiramos aliviados cuando observamos a su hermana darse la vuelta, cruzar el río nuevamente, recoger a su hermanito y luego apresurarse de regresar al grupo. Con la ayuda de su hermana en los primeros meses y dentro de la comodidad de su grupo natal, este macho infante pudo sobrevivir a pesar de perder a su madre a una edad muy joven. Creció hasta convertirse en un adulto. A los siete años se dispersó de su grupo natal, como lo hacen todos los machos.
La Juventud
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La etapa juvenil de un mono aullador negro dura dos años. Se caracteriza por aprender todos los trucos de ser un mono aullador negro, como aprender qué plantas son comestibles y cuáles no, aprender las rutas que toma el grupo para llegar a los árboles alimenticios y aprender las complejidades de las relaciones sociales con otros monos. Y todo esto mientras permanece en la comodidad de su grupo natal, donde su madre le brinda protección y calidez durante la noche. Y mientras los jóvenes aprenden todas estas habilidades, se divierten jugando con otros jóvenes del grupo. El juego les ayuda no nada más en desarrollar estas relaciones sociales, pero también sus músculos y su agilidad de trepar en los árboles y lianas.

Tres machos juveniles de la misma edad (~1.1 años) jugando juntos.
Los Subadultos
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Después la etapa juvenil, los individuos ingresan a la etapa subadulta durante la cual desarrollan sus órganos reproductivos y características sexuales secundarias. Ningún estudio ha examinado los perfiles hormonales que acompañan a estos cambios en los monos aulladores, por lo que nuestro conocimiento se basa únicamente en la morfología. Tanto los machos como las hembras subadultos son ligeramente más pequeños que los adultos porque aún no han alcanzado el tamaño corporal de un adulto. Además, los machos subadultos pueden ser reconocidos por la falta de una barba bien desarrollada y la falta de una cara musculosa típico de machos adultos. De manera similar, las hembras subadultas se reconocen por sus genitales no completamente desarrollados, con labios aún demasiado pequeños para encerrar completamente el clítoris. La etapa subadulta dura un año para las hembras y dos años para los machos. Así, una hembra se considera adulta a los 4 años, mientras que un macho a los 5 años.

Retratos de las caras de individuos adultos. Dos hembras al lado izquierdo y dos machos al lado derecho.
La Longevidad
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Como adultos, los individuos han alcanzado el tamaño corporal completo y comienzan su vida reproductiva. Los detalles sobre las tasas de reproducción se pueden encontrar en el capítulo sobre reproducción. Nuestro estudio de 17 años puede proporcionar una idea de la longevidad de los monos aulladores. Cuando comenzamos nuestro estudio en 2005, uno de los grupos de estudio contenía tres hembras, una de las cuales todavía está viva y reproduciéndose hoy. Ella era una subadulta en ese entonces, así que no tenía más de 4 años. Hoy, en 2024, deberá tener unos 23 años. Su madre también estuvo en el grupo en 2005. Aunque no sabemos si la subadulta fue su primera cría, si suponemos que lo fue, entonces debió haber tenido al menos 8 años (primer nacimiento a los 4 años más la edad de la hija subadulta). Desapareció del grupo en 2022, cuando tenía al menos 24 años. Tenemos estimaciones similares para los machos. Conocimos a un macho adulto en otro grupo de estudio en 2006. En ese momento era adulto en su auge, probablemente de alrededor de 7 años, pero al menos 5 años. En 2020 desapareció del grupo y se cree que murió cuando tenía al menos 19 años. Era visiblemente viejo en los últimos años, con un cuerpo frágil que había perdido bastante masa muscular. Otro macho en el mismo grupo era un adulto joven en 2006, probablemente de 5 años. Fue expulsado del grupo en 2023 con 22 años. No sabemos si ha fallecido.
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No es fácil estimar cuántos años pueden vivir animales salvajes, especialmente las especies longevas, porque les lleva tiempo vivir sus vidas. Nosotros, los observadores, tenemos que estar presente durante el mismo período de tiempo, lo cual no es fácil. Además, para obtener estimaciones precisas de la longevidad, los observadores deben haber registrado cuándo nació el individuo (no necesariamente el día real, sino el mes de nacimiento), el individuo debe permanecer en el área de estudio para que los observadores puedan seguirlo a lo largo de su vida, y luego, idealmente, los observadores deben recuperar el cadáver del animal para confirmar su muerto. En todos los años que llevamos realizando investigaciones en el Parque Nacional Palenque, conocemos solo dos casos de muertos de adultos, ambos de individuos desconocidos por nosotros. No sabemos el destino de los adultos que hemos estudiado y que han desaparecido. Se cree que los mayores murieron, pero no lo sabemos con certeza.